Stella Arroyave, la mujer que guía a Anthony Hopkins

El último día de este mes cumplirá 83 años, y aunque pasa sus días encerrado en su mansión en las montañas de Malibú protegiéndose del coronavirus como lo haría cualquier persona de su edad, este será un diciembre muy especial para Anthony Hopkins, ya que aún con los cines cerrados en buena parte de Estados Unidos, llegarán a las salas del país que están abiertas y también por video bajo demanda no una sino dos películas suyas. El 25 de diciembre se estrenará El padre, que también llegará a las pantallas españolas en esos días, la adaptación de la exitosa obra de teatro del francés Florian Zeller que muestra el avance del Alzheimer en un señor mayor. Esta interpretación lo sitúa como un seguro candidato para su sexta nominación al Oscar, con la que tiene muchos números de llevarse su segunda estatuilla.

Pero es su otro filme, Elyse , el que está más cerca de su corazón, aunque allí su personaje es solo de reparto, el de un psiquiatra que atiende a una mujer (Lisa Pepper) con una seria enfermedad mental. Eso se debe a que la directora no es otra que su esposa, la colombiana Stella Arroyave Hopkins, 18 años menor que él, con la que está casado desde el 2003.

Esta no es la primera vez que ambos colaboran artísticamente, ya que ella debutó como actriz poco después de involucrarse en su vida, en el 2003, en La mancha humana , con un pequeño papel en una producción que protagonizó Anthony y en la que también trabajaron Nicole Kidman y Ed Harris. Y en el 2007, compartió cartel de igual a igual con su marido en la tercera y última película que Anthony hizo como director, Slipstream .

Un fotograma de la película ‘Elyse’, donde Anthony interpreta a un médico

Jose Angel Martos

Han coincidido en otras pelis

Ella debutó como actriz poco después de enamorarse del actor, en el 2003, en ‘La mancha humana’

Nacida en Popayán, una pequeña ciudad no muy lejana a Cali, tras terminar sus estudios en Colombia se marchó a Nueva York con el sueño de convertirse en abogada, pero tras pasarse un tiempo allí cambió de parecer y se mudó a Los Ángeles buscando concretar otro sueño, el de ser actriz. No lo logró, pero conoció al director sueco Gunnar Hellström, quien trabajó en Hollywood en series como La ley del revolver y Jim West , pasando temporadas con él en Suecia, en donde presenció rodajes de Ingmar Bergman. Cuando se separó de Hellström, optó por quedarse en Los Ángeles y terminó abriendo un negocio de antigüedades y galería de arte en Pacific Palisades, un barrio de gente rica no muy lejos de Malibú: “Llegó un momento en que quería tener una vida verdaderamente simple, hasta que un día él entró y fue amor a primera vista, o al menos eso creo”, confiesa Stella en una entrevista reciente para promocionar su película. El flechazo fue tan fuerte que un año después de aquel encuentro casual, celebraron una boda en la casa de Anthony y a la que asistieron, entre otros, Steven Spielberg, Nicole Kidman, Winona Ryder, Catherine Zeta Jones y la madre de Hopkins, Muriel.


Muchas veces el actor ha señalado que su vida cambió por completo cuando se encontró con ella, y que fue gracias a Stella que logró calmar sus propios demonios y su adicción al alcohol. Años atrás, Hopkins señalaba en un encuentro con la prensa mientras esbozaba una sonrisa: “Estoy casado con una mujer que tiene un optimismo a prueba de todo. Desde que abre sus ojos es feliz. Me dice todo el tiempo que deje de preocuparme y que viva el momento. Ella me enseñó a disfrutar de la vida. Yo estuve a punto de matarme años atrás por culpa del alcohol, estuve al borde del precipicio pero di un paso atrás y ahora sé que cada día que vivo es un regalo”.

Stella sostiene que esos no fueron los únicos cambios que logró en la vida de Anthony, ya que ahora el actor galés se ha vuelto asiduo a ciertos sabores de Colombia: “A Tony le encantan las arepas. Se come una para el desayuno casi todos los días, y también escuchamos mucha música colombiana juntos. Tengo muchas amigas latinoamericanas que vienen a nuestra casa, les gusta bailar y hacerle cosquillas, se ríen y se abrazan todo el tiempo. Por mi naturaleza colombiana me despierto todos los días sonriendo y con ganas de bailar, muy lejos del temperamento galés, que es mucho más apagado. Creo que juntos hemos encontrado un buen equilibrio, pero si algo es claro es que Colombia está muy presente en nuestras vidas”, dijo con una alegría contagiosa que explica el enamoramiento de Anthony.

Una colombiana y un galés

“Estoy casado con una mujer que tiene un optimismo a prueba de todo”, ha dicho el actor de su esposa

Según Arroyave, incluso le ha influenciado en sus pinturas, ya que suele decirle que usa mucho más el rojo y el naranja que antes: “Debe de ser la influencia de tu cultura latina”, revela que le dice con frecuencia.

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Stella Arroyave, la mujer que guía a Anthony Hopkins

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